¿Cómo se contagia la conjuntivitis? Viral, bacteriana y alérgica: cuál pega, cuál no y por qué los antibióticos no siempre sirven

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntiva es una membrana fina y transparente que cubre la parte blanca del ojo (la esclerótica) y el interior de los párpados. Cuando se inflama —por un virus, una bacteria, una alergia o una irritación— el resultado es la conjuntivitis: los vasos sanguíneos se dilatan, el ojo se pone rojo, lagrimea y produce secreciones.

Es una de las consultas oftalmológicas y de atención primaria más frecuentes del mundo. La gran mayoría de los casos son leves y se resuelven solos, pero hay formas que requieren tratamiento específico, y algunas —especialmente en recién nacidos— pueden comprometer la visión de forma permanente si no se tratan a tiempo.

El primer paso para saber qué hacer con una conjuntivitis es entender de qué tipo se trata, porque el contagio, el tratamiento y las precauciones son completamente distintos según la causa.


Los cuatro tipos de conjuntivitis y cuál contagia

Tipo Causa principal ¿Se contagia? Secreción característica ¿Requiere antibiótico?
Viral Adenovirus (85–90% de los casos virales), enterovirus, VHS Sí, muy contagiosa Acuosa, clara, abundante No (salvo herpes)
Bacteriana Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae Sí, contagiosa Purulenta, amarillo-verdosa, espesa Sí (colirios)
Alérgica Polen, ácaros, pelo de animales, hongos, cosméticos No se contagia Acuosa, con picor intenso No (antihistamínicos)
Irritativa / química Cloro de piscinas, humo, viento, cuerpo extraño, lentes de contacto No se contagia Variable, generalmente acuosa No

Conjuntivitis viral: la más frecuente y la más contagiosa del mundo

La conjuntivitis viral representa la mayoría de los casos de conjuntivitis infecciosa. El responsable casi siempre es el adenovirus, que causa entre el 65 y el 90% de las conjuntivitis virales. El adenovirus produce dos formas clínicas principales:

  • Fiebre faringoconjuntival: conjuntivitis que aparece junto con fiebre y dolor de garganta, frecuente en niños que comparten piscinas en verano
  • Queratoconjuntivitis epidémica: la forma más contagiosa. Afecta a adultos, puede producir infiltrados corneales que tardan semanas en desaparecer y es capaz de paralizar colegios, consultorios y hospitales enteros. Los adenovirus que la producen (serotipos 8, 19 y 37) son especialmente resistentes en superficies

Otros virus capaces de producir conjuntivitis son el virus herpes simple (VHS-1), el virus varicela-zóster, el enterovirus 70 y el coxsackievirus A24 —estos últimos dos asociados a brotes de conjuntivitis hemorrágica aguda que han ocurrido en Hispanoamérica—, y el sarampión.

¿Cómo se contagia la conjuntivitis viral?

La transmisión es casi siempre por contacto directo o indirecto con las secreciones oculares de una persona infectada:

  • Manos contaminadas: tocarse el ojo infectado y luego tocar objetos o estrechar la mano de alguien. Es la vía más frecuente. Un ojo frotado, una mano sin lavar, un objeto tocado: la cadena es así de corta
  • Fómites: toallas, almohadas, pañuelos, maquillaje, lentes de contacto o estuches de lentes que comparten usuarios. El adenovirus puede sobrevivir en superficies secas hasta 30 días
  • Gotículas respiratorias: en algunos casos, especialmente con la fiebre faringoconjuntival, el virus se propaga también por la vía aérea corta
  • Agua de piscina: el cloramiento insuficiente permite la transmisión de adenovirus. La conjuntivitis de piscina es frecuente en verano en toda la región

¿Cuánto tiempo es contagiosa?

La persona con conjuntivitis viral es contagiosa mientras los síntomas están activos, generalmente entre 10 y 14 días desde el inicio. El período de mayor contagio son los primeros días, cuando los síntomas son más intensos y la carga viral en las secreciones es más alta.

¿Cuándo puede volver al trabajo o a la escuela?

No existe una norma universal, pero la recomendación general es evitar el contacto estrecho mientras haya secreción activa y el ojo esté rojo. En la práctica, con una higiene de manos rigurosa, muchos adultos pueden retomar sus actividades en 3 a 5 días si los síntomas mejoran. En niños escolarizados, especialmente ante un brote en el aula, puede recomendarse la exclusión hasta que el ojo deje de producir secreción.


Conjuntivitis bacteriana: la que produce el "ojo pegado"

La conjuntivitis bacteriana es la segunda causa de conjuntivitis infecciosa. Sus dos señas de identidad más características son la secreción purulenta —espesa, amarillenta o verdosa— y los párpados pegados al despertar, porque las secreciones se acumulan y secan durante la noche. A diferencia de la viral, suele no producir mucho picor.

Las bacterias más frecuentes en adultos y niños mayores son Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis. En usuarios de lentes de contacto, Pseudomonas aeruginosa es una causa especialmente temida porque puede producir úlceras corneales graves en pocas horas.

¿Cómo se contagia la conjuntivitis bacteriana?

Las mismas vías que la viral: manos contaminadas con secreciones, objetos personales compartidos y contacto directo. La diferencia es que la conjuntivitis bacteriana tiende a ser algo menos explosiva en su transmisión que la viral por adenovirus, aunque igualmente puede generar brotes en guarderías y colegios.

Dos formas bacterianas que merecen atención especial

  • Conjuntivitis gonocócica en adultos: producida por Neisseria gonorrhoeae, es una conjuntivitis hiperaguda con secreción purulenta masiva que puede progresar a úlcera corneal y perforación en horas. Se adquiere por autoinoculación desde genitales infectados o por contacto con secreciones genitales de una pareja. Requiere tratamiento sistémico urgente con ceftriaxona, no solo colirios
  • Conjuntivitis por clamidia en adultos: la Chlamydia trachomatis puede producir una conjuntivitis crónica o subaguda, frecuentemente subdiagnosticada, que también puede adquirirse por autoinoculación desde genitales o por contacto sexual. Requiere tratamiento sistémico (azitromicina o doxiciclina) porque los colirios no llegan a la carga bacteriana intracelular

Conjuntivitis alérgica: roja, pero no contagiosa

La conjuntivitis alérgica no se contagia. Es una reacción del sistema inmune a un alérgeno —pólen, ácaros del polvo, pelo de animales, hongos, cosméticos, conservantes de colirios— que inflama la conjuntiva de forma bilateral. Su síntoma más distintivo es el picor intenso, que a menudo es insoportable y empeora al frotarse los ojos (lo que libera más histamina y agrava el cuadro).

Otras características: afecta los dos ojos simultáneamente desde el principio (a diferencia de las infecciosas, que suelen empezar en uno), suele coincidir con otros síntomas alérgicos como estornudos y rinitis, y frecuentemente es estacional o relacionada con una exposición específica identificable.

Las personas con conjuntivitis alérgica no necesitan aislarse ni separar sus toallas o sábanas. Pueden ir al trabajo y a la escuela con normalidad.


Los síntomas: cómo distinguir una de otra

Síntoma Viral Bacteriana Alérgica
Ojo rojo Sí, intenso Sí, intenso Sí, moderado
Secreción Acuosa, transparente, abundante Purulenta, amarillo-verdosa, espesa Acuosa, escasa
Párpados pegados al despertar Leve Sí, signo clave No
Picor intenso Leve a moderado Poco frecuente Sí, signo clave
Fotofobia Frecuente Moderada Variable
¿Empieza en un ojo? Sí, luego pasa al otro en días Sí, luego pasa al otro Generalmente los dos desde el inicio
Ganglios preauriculares Frecuente (ganglio delante de la oreja) Puede haber No
Síntomas acompañantes Resfrío, dolor de garganta, fiebre Ninguno habitualmente Estornudos, rinitis, asma

Atención: en los primeros días, la conjuntivitis viral y la bacteriana pueden ser prácticamente indistinguibles. La secreción viral puede parecer purulenta al principio. El ganglio preauricular palpable (una bolita delante de la oreja) es una pista que orienta fuertemente hacia causa viral. El diagnóstico definitivo, cuando importa, requiere cultivo o PCR.


Conjuntivitis neonatal: la más urgente de todas

La conjuntivitis neonatal —también llamada oftalmia neonatorum— es cualquier conjuntivitis que aparece en las primeras 4 semanas de vida. Es una emergencia pediátrica porque, sin tratamiento oportuno, puede producir ceguera permanente. La causa más temida es la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede perforar la córnea en horas.

El recién nacido adquiere la infección al pasar por el canal del parto de una madre con infección genital no diagnosticada o no tratada. Por eso el control prenatal y el tamizaje de ITS en el embarazo son las herramientas preventivas más importantes.

Causa Cuándo aparece Características Tratamiento
Química (colirio profiláctico) Primeras 24 horas Leve, autolimitada en 24–48 h Ninguno, se resuelve sola
Gonocócica (N. gonorrhoeae) 2 a 5 días post parto Secreción purulenta masiva, edema palpebral intenso, quemosis. Urgencia oftalmológica. Riesgo de perforación corneal Ceftriaxona IV/IM sistémica + lavados oculares. Hospitalización
Por clamidia (C. trachomatis) 5 a 14 días post parto Secreción mucopurulenta, puede ser menos intensa. Riesgo de neumonía por clamidia si no se trata sistémicamente Eritromicina oral sistémica 14 días (los colirios solos no son suficientes)
Bacteriana común (Staphylococcus, otros) Variable, días a semanas Secreción purulenta de intensidad variable Colirios antibióticos tópicos según el germen
Herpética (VHS) Variable Vesículas en párpados, úlceras dendríticas en córnea. Puede ser parte de una infección neonatal diseminada grave Aciclovir intravenoso sistémico urgente

La profilaxis ocular al nacer con eritromicina ungüento al 0,5% o povidona yodada al 2,5% está incluida en los protocolos de atención neonatal de la mayoría de los países de Hispanoamérica y tiene como objetivo principal prevenir la conjuntivitis gonocócica.


Lentes de contacto y conjuntivitis: el binomio peligroso

Los usuarios de lentes de contacto tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar conjuntivitis —y de que evolucione hacia formas más graves— por varias razones: las lentes acumulan depósitos y microorganismos, reducen la oxigenación corneal y crean microtraumatismos en la superficie ocular. En presencia de cualquier conjuntivitis infecciosa, la regla es clara:

  • Retirar las lentes de contacto de inmediato al primer signo de ojo rojo o secreción
  • No volver a usar lentes hasta que el ojo esté completamente recuperado
  • Desechar las lentes que estaban en uso durante la infección (aunque sean mensuales)
  • Desechar también el estuche de lentes y el líquido
  • Nunca dormir con lentes de contacto puestas

La conjuntivitis bacteriana por Pseudomonas aeruginosa en usuarios de lentes —frecuentemente asociada a lentes sucias, usadas de noche o guardadas en soluciones contaminadas— puede progresar a úlcera corneal en horas y dejar cicatrices visuales permanentes. Es una urgencia oftalmológica.


Tratamiento según el tipo

Conjuntivitis viral

No existe tratamiento antiviral específico para la gran mayoría de las conjuntivitis virales (adenovirus, enterovirus). El manejo es de soporte:

  • Lágrimas artificiales sin conservantes varias veces al día para aliviar la sequedad y el ardor
  • Compresas frías sobre los ojos cerrados para reducir la inflamación
  • Limpieza de las secreciones con gasa estéril humedecida, desde el ángulo interno hacia el externo, usando una gasa nueva para cada pasada
  • Evitar el maquillaje ocular, las lentes de contacto y el ambiente con mucha luz
  • Los antibióticos no tienen ningún efecto sobre los virus y no deben usarse en conjuntivitis virales. Su uso indiscriminado genera resistencias bacterianas

Excepción: la conjuntivitis por virus herpes simple (VHS) requiere tratamiento con aciclovir colirio oftálmico y a veces aciclovir oral, y debe evaluarse urgentemente por un oftalmólogo porque puede progresar a queratitis herpética con cicatrices corneales.

Conjuntivitis bacteriana

  • La mayoría de los casos no complicados se resuelven solos en 1 a 2 semanas sin tratamiento
  • Los colirios antibióticos tópicos (ciprofloxacina, tobramicina, azitromicina, cloranfenicol según disponibilidad regional) acortan la duración de los síntomas y permiten retomar actividades antes
  • Los antibióticos tópicos se aplican entre 4 y 6 veces al día durante 5 a 7 días
  • Casos especiales (gonorrea, clamidia, usuario de lentes de contacto con ojo rojo intenso): requieren evaluación médica urgente y a veces tratamiento sistémico

Conjuntivitis alérgica

  • Antihistamínicos tópicos (olopatadina, cetirizina en colirio) son el tratamiento de primera línea
  • Compresas frías para aliviar el picor
  • Lágrimas artificiales para diluir y eliminar el alérgeno
  • Evitar el alérgeno causante cuando sea identificable
  • En casos graves: corticoides tópicos de corto plazo bajo supervisión médica (no automedicarse con corticoides oculares: pueden elevar la presión intraocular y agravar infecciones no diagnosticadas)

Señales de alarma: cuándo ir al oftalmólogo sin esperar

La mayoría de las conjuntivitis se resuelven solas o con tratamiento básico. Pero hay situaciones que requieren evaluación urgente por un especialista:

  • Dolor ocular intenso (no solo molestia o ardor leve)
  • Cambios en la visión: visión borrosa, doble o reducida
  • Secreción purulenta muy abundante o que reaparece en minutos después de limpiarla
  • Ojo rojo con mucha fotofobia y lagrimeo en usuarios de lentes de contacto
  • Síntomas que duran más de 2 semanas sin mejoría
  • Sospecha de conjuntivitis herpética (lesiones en párpados, úlcera en córnea)
  • Cualquier conjuntivitis en un recién nacido
  • Ojo rojo asociado a un traumatismo o cuerpo extraño que no se logra eliminar

Prevención

Para la conjuntivitis viral y bacteriana

  • Lavado de manos frecuente con agua y jabón, especialmente antes de tocarse los ojos y después de estar en contacto con una persona infectada
  • No compartir toallas, almohadas, pañuelos, maquillaje ocular ni lentes de contacto o estuches
  • Si ya tenés conjuntivitis infecciosa: no tocarte el ojo sano después del infectado; lavate las manos cada vez que toques el ojo enfermo
  • Limpiar con desinfectante las superficies que toca frecuentemente la persona infectada (manijas, teclados, teléfonos)
  • En piletas de natación: preferir piletas con buen mantenimiento del cloro; usar antiparras
  • Retirar los lentes de contacto ante el primer signo de irritación ocular

Para la conjuntivitis alérgica

  • Identificar y evitar el alérgeno desencadenante
  • Ventilar los espacios con ventanas cerradas durante las horas de mayor concentración de pólen
  • Lavar la ropa de cama frecuentemente en agua caliente
  • No frotarse los ojos ante el picor: empeora la liberación de histamina y la inflamación

Preguntas frecuentes sobre la conjuntivitis

¿La conjuntivitis siempre necesita antibióticos?

No. La conjuntivitis viral —la más frecuente— no responde a los antibióticos porque estos solo actúan sobre bacterias. Usarlos en una conjuntivitis viral no solo es inútil sino que contribuye a la resistencia antibiótica. La conjuntivitis alérgica tampoco los necesita. Solo la conjuntivitis bacteriana confirmada (o muy probable) justifica el uso de colirios antibióticos, y en la mayoría de los casos leves incluso esos se pueden evitar porque la enfermedad se resuelve sola.

¿Los corticoides en colirio se pueden usar sin receta?

No. Los corticoides oftálmicos sin diagnóstico pueden ser peligrosos. Si la conjuntivitis es en realidad herpética, los corticoides solos —sin antiviral— pueden agravar gravemente la infección ocular. Además, el uso prolongado de corticoides tópicos puede elevar la presión intraocular (glaucoma) y acelerar la formación de cataratas. Solo se deben usar bajo prescripción y seguimiento médico.

¿Me puedo contagiar de conjuntivitis en la pileta?

Sí, si la pileta tiene cloro insuficiente y alguien con conjuntivitis viral nada en ella. El adenovirus sobrevive en el agua con cloro bajo. Las piletas bien mantenidas con cloro adecuado tienen riesgo mínimo. El cloro de pileta también puede irritar la conjuntiva directamente y producir un ojo rojo sin infección —eso no es contagioso y se resuelve solo.

¿Puedo usar las mismas gotas del ojo infectado en el ojo sano?

Si el ojo sano necesita tratamiento o prevención, hay que tener mucho cuidado de no contaminar el gotero tocando el ojo infectado. Lo más seguro es usar una gasa diferente para cada ojo y evitar que el pico del gotero entre en contacto con cualquier superficie ocular o palpebral. En conjuntivitis infecciosas, lo ideal es tener un gotero exclusivo para cada ojo, o al menos limpiar el pico del frasco con una gasa antes de aplicarlo en el ojo sano.

¿Qué diferencia hay entre el "ojo rojo" de la conjuntivitis y el de una uveítis o glaucoma agudo?

En la conjuntivitis, el enrojecimiento es difuso, sin dolor intenso, y la visión normalmente no cambia. En la uveítis aguda, el enrojecimiento es intenso alrededor de la córnea (inyección periquerática), hay dolor real, fotofobia marcada y la visión puede estar comprometida. En el glaucoma agudo de ángulo cerrado, el ojo está durísimo al tacto, hay dolor intensísimo, náuseas, halos alrededor de las luces y visión borrosa: es una emergencia que puede producir ceguera irreversible en horas. Ante cualquier ojo rojo con dolor ocular real y cambios en la visión, hay que ir urgente a urgencias oftalmológicas, no esperar.


En resumen

  • La conjuntivitis puede ser viral, bacteriana, alérgica o irritativa. Solo las dos primeras se contagian.
  • La viral —causada principalmente por adenovirus— es la más frecuente y la más contagiosa. Se transmite por manos, objetos compartidos y agua de piscina. No requiere antibióticos y se resuelve sola en 1 a 2 semanas.
  • La bacteriana produce la secreción espesa y amarilla que pega los párpados por la mañana. Los colirios antibióticos acortan su duración aunque la mayoría se resuelve sola.
  • La alérgica se reconoce por el picor intenso y los dos ojos afectados desde el inicio. No es contagiosa. Se trata con antihistamínicos tópicos.
  • La conjuntivitis neonatal es una emergencia. La gonocócica puede cegar al recién nacido en horas sin tratamiento.
  • En usuarios de lentes de contacto, cualquier ojo rojo es una urgencia hasta que se descarte infección corneal.
  • Dolor ocular real + cambios en la visión = ir a urgencias sin esperar.

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Fuentes consultadas:

 

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