¿Cómo se contagia la gonorrea? La ITS que avanza en silencio y cada vez es más difícil de tratar

¿Qué es la gonorrea?

La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, también llamada gonococo. Es la segunda ITS bacteriana más frecuente en el mundo —después de la clamidia— y una de las que más preocupan a los organismos de salud internacional no por su dificultad para curarla, sino por la velocidad a la que la bacteria está dejando de responder a los antibióticos disponibles.

La gonorrea tiene una característica que la hace especialmente peligrosa: en la mayoría de las mujeres no produce ningún síntoma visible, lo que permite que se transmita durante meses sin que la persona sepa que está infectada. Mientras tanto, si no se trata, puede causar daños permanentes en el sistema reproductor, aumentar el riesgo de contraer VIH y, en el caso de una embarazada, infectar al bebé durante el parto.

El dato que lo cambia todo: en 2020 se registraron 82,4 millones de casos nuevos de gonorrea en el mundo. La OMS tiene como objetivo reducir esa cifra a 8 millones para 2030. Ese objetivo va camino al fracaso, porque la bacteria está desarrollando resistencia a los antibióticos más rápido de lo que se descubren nuevos tratamientos.

¿Cómo se contagia la gonorrea?

La gonorrea se transmite exclusivamente a través del contacto con las mucosas infectadas. No es necesario que haya penetración ni eyaculación para que el contagio ocurra.

Relaciones sexuales sin protección

El gonococo vive en las membranas mucosas de los genitales, el recto y la garganta. Se transmite cuando esas mucosas entran en contacto entre sí durante:

  • Sexo vaginal sin preservativo
  • Sexo anal sin preservativo (tanto el que penetra como el que recibe pueden infectarse)
  • Sexo oral sin protección: la garganta puede infectarse al practicar sexo oral a una persona con gonorrea genital. A la inversa, una persona con gonorrea de garganta puede transmitirla a los genitales de su pareja

Transmisión de madre a hijo durante el parto

Una embarazada con gonorrea puede transmitir la bacteria al recién nacido al pasar por el canal de parto. La principal consecuencia es la conjuntivitis gonocócica neonatal: una infección ocular grave que, si no se trata a tiempo, puede causar daño corneal permanente y ceguera. Por eso, en la mayoría de los países de la región es práctica estándar aplicar colirio antibiótico a todos los recién nacidos al nacer, independientemente del estado infeccioso de la madre.

Lo que NO transmite la gonorrea

El gonococo es una bacteria frágil que no sobrevive fuera del cuerpo humano. No se transmite por:

  • Besos en la boca (a menos que haya infección faríngea activa con contacto muy directo)
  • Abrazo, apretón de manos, contacto casual
  • Compartir baños, inodoros, piletas o toallas
  • Agua de piscinas
  • Estornudos o tos
  • Compartir ropa

La gonorrea de garganta: la más ignorada

La infección faríngea por gonorrea es el punto ciego de muchas personas. Puede contraerse al practicar sexo oral sin protección a alguien con gonorrea genital o anal. La mayoría de los casos no producen síntomas —o producen apenas un leve dolor de garganta que se atribuye a cualquier otra causa— y sin embargo la persona puede transmitir la infección a sus parejas sexuales sin saberlo.

La gonorrea faríngea es más difícil de tratar que la genital, y también es un terreno donde la bacteria desarrolla resistencias con mayor facilidad, porque la garganta tiene más bacterias comensales con las que el gonococo puede intercambiar material genético.


Período de incubación

Cuando la gonorrea produce síntomas, estos aparecen entre 1 y 14 días después del contacto sexual con una persona infectada. Lo más frecuente es que los síntomas aparezcan entre los 2 y los 5 días. Sin embargo, muchas personas —especialmente las mujeres— nunca desarrollan síntomas notorios.


Síntomas: muy diferentes según el sexo y el lugar de infección

En hombres

Los hombres tienen más probabilidad de presentar síntomas que las mujeres, aunque no siempre ocurre:

  • Secreción por el pene de color blanco, amarillo o verdoso (es el síntoma más característico)
  • Ardor o dolor al orinar
  • Inflamación o sensibilidad en los testículos (epididimitis)
  • Picazón o molestia en la uretra

En mujeres

La mayoría de las mujeres con gonorrea no presentan síntomas o los síntomas son tan leves que pasan inadvertidos. Cuando aparecen, pueden incluir:

  • Aumento del flujo vaginal o cambio en sus características
  • Ardor o dolor al orinar
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Sangrado vaginal entre períodos o después de las relaciones sexuales

En el recto (hombres y mujeres)

  • Secreción rectal
  • Picazón, ardor o dolor en el ano
  • Dolor al defecar
  • En muchos casos: ningún síntoma

En la garganta

  • Generalmente asintomática
  • En algunos casos: leve dolor de garganta, similar a cualquier faringitis

En los ojos (conjuntivitis gonocócica)

  • Enrojecimiento e inflamación del ojo
  • Secreción purulenta abundante
  • Sensación de cuerpo extraño, dolor
  • Si no se trata: daño corneal y pérdida de visión

Complicaciones: lo que pasa cuando no se trata

La gonorrea sin tratar puede avanzar silenciosamente durante semanas o meses causando daños que en muchos casos son irreversibles.

En mujeres

  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): la infección asciende desde el cuello del útero hacia el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Puede causar dolor pélvico crónico, abscesos y, en los casos más graves, necesidad de cirugía
  • Infertilidad: la inflamación repetida o no tratada de las trompas genera cicatrices que pueden obstruirlas, impidiendo el paso del óvulo
  • Embarazo ectópico: las trompas dañadas aumentan el riesgo de que el embrión se implante fuera del útero, lo que es una emergencia médica

En hombres

  • Epididimitis: inflamación del epidídimo (el tubo detrás de los testículos que transporta los espermatozoides). Puede causar dolor intenso e infertilidad
  • En casos raros: estenosis uretral (cicatrices que estrechan la uretra)

En ambos sexos

  • Infección gonocócica diseminada (IGD): la bacteria entra al torrente sanguíneo y puede infectar articulaciones (artritis séptica), piel, corazón o cerebro. Es poco frecuente pero grave
  • Mayor riesgo de transmitir y contraer VIH: la inflamación genital por gonorrea facilita tanto la entrada del VIH como su eliminación en secreciones

Diagnóstico

El diagnóstico clínico por síntomas no es suficiente: la gonorrea comparte signos con otras ITS y, además, frecuentemente no hay síntomas. Siempre se requiere confirmación de laboratorio.

  • NAAT (prueba de amplificación de ácidos nucleicos): es el método más sensible y específico. Detecta el ADN del gonococo en muestras de orina, hisopado uretral, vaginal, cervical, rectal o faríngeo. Es la prueba de elección en la mayoría de los países con acceso a ella
  • Cultivo: permite además analizar la sensibilidad a antibióticos, lo cual es cada vez más importante dado el avance de la resistencia. Requiere condiciones especiales de transporte y laboratorio
  • Tinción de Gram: útil para el diagnóstico rápido en hombres con síntomas (la secreción uretral permite observar el gonococo directamente al microscopio), pero menos sensible en mujeres y en infecciones rectales o faríngeas

En muchos países de América Latina y el Caribe, la disponibilidad de pruebas de laboratorio sigue siendo limitada en el primer nivel de atención. En esos contextos, el tratamiento frecuentemente se indica de forma empírica basándose en los síntomas, lo que dificulta el seguimiento de resistencias.

Una recomendación práctica: quien se haga una prueba de gonorrea debería pedir también pruebas de clamidia, sífilis y VIH, ya que estas infecciones suelen coexistir y muchas veces son asintomáticas también.


Tratamiento: la batalla con la bacteria más resistente entre todas las ITS

La gonorrea se puede curar con antibióticos —cuando estos funcionan. El problema es que Neisseria gonorrhoeae ha demostrado una capacidad extraordinaria para desarrollar resistencia a prácticamente cada antibiótico que se ha usado contra ella, en el orden en que se han ido incorporando al tratamiento.

Antibiótico Estado actual
Penicilina ❌ Ya no se usa: resistencia generalizada desde los años 70-80
Tetraciclinas ❌ Ya no se usan: resistencia extendida
Ciprofloxacina (fluoroquinolonas) ❌ Ya no se usa: resistencia global del 95% (2024)
Azitromicina ⚠️ Resistencia creciente (~4% global). Ya no se usa en monoterapia
Ceftriaxona (cefalosporina inyectable) ✅ Tratamiento de elección actual — pero con resistencia que subió de 0,8% a 5% entre 2022 y 2024
Cefixima (cefalosporina oral) ⚠️ Alternativa cuando no se puede usar ceftriaxona. Resistencia subió de 1,7% a 11% entre 2022 y 2024

El tratamiento actualmente recomendado por la OMS es ceftriaxona 500 mg en inyección intramuscular, dosis única. En infecciones faríngeas o diseminadas puede requerirse una dosis mayor o un ciclo más prolongado.

Después del tratamiento, deben transcurrir al menos 7 días antes de volver a tener relaciones sexuales. También deben tratarse las parejas sexuales recientes, aunque no tengan síntomas.

La "súper gonorrea": no es solo un titular

Los medios de comunicación usan el término "súper gonorrea" para describir las cepas del gonococo resistentes a todos o casi todos los antibióticos disponibles. No es una exageración periodística: ya existen casos documentados de infecciones que no respondieron a ningún tratamiento. La OMS reconoció al gonococo en su lista de patógenos prioritarios por su capacidad de desarrollar resistencia a las cefalosporinas de tercera generación —la última línea disponible de forma masiva.

Lo que viene: dos nuevos antibióticos —zoliflodacina y gepotidacina— completaron ensayos de fase 3 con resultados comparables a ceftriaxona. Zoliflodacina tiene la ventaja de ser una suspensión oral de dosis única. Ninguno está aún disponible en los sistemas de salud de América Latina, pero representan la esperanza terapéutica más concreta del momento.


Prevención

Preservativo: la herramienta principal

El uso correcto y consistente del preservativo en todas las relaciones sexuales (vaginal, anal y oral) reduce de forma significativa el riesgo de transmisión. No lo elimina completamente —el contacto entre zonas genitales no cubiertas puede transmitir la infección— pero es la medida de prevención más efectiva disponible.

Testeos periódicos

Hacerse la prueba de forma regular es fundamental, especialmente para quienes tienen múltiples parejas o parejas nuevas. Como la gonorrea frecuentemente no da síntomas, el testeo es la única forma de detectarla y cortar la cadena de transmisión. La frecuencia recomendada depende del nivel de exposición; en general, al menos una vez al año para personas sexualmente activas, y con mayor frecuencia según las circunstancias individuales.

Comunicación con las parejas

Ante un diagnóstico positivo, es necesario avisar a las parejas sexuales recientes (al menos los últimos 2-3 meses) para que también se hagan la prueba y, si corresponde, reciban tratamiento. Muchos sistemas de salud ofrecen acompañamiento anónimo para esta notificación.

¿Hay vacuna contra la gonorrea?

No existe aún una vacuna específica. Sin embargo, estudios recientes mostraron que la vacuna contra el meningococo B (4CMenB, comercializada como Bexsero o Trumenba) ofrece una protección cruzada parcial contra la gonorrea: una reducción de entre el 30 y el 40% en el riesgo de infección, según algunos estudios. Esto se debe a que el gonococo y el meningococo B comparten proteínas de superficie similares. Varios países ya están considerando esta vacuna como parte de estrategias de prevención de ITS. La investigación en vacunas específicas contra la gonorrea sigue activa.

Profilaxis con doxiciclina post-exposición (Doxy-PEP)

La toma de 200 mg de doxiciclina en las 72 horas siguientes a una relación sexual sin protección mostró eficacia para reducir la incidencia de clamidia y sífilis en varios estudios. Para gonorrea los resultados son menos claros, probablemente porque la resistencia de la bacteria a las tetraciclinas ya es alta en muchas regiones. Algunos sistemas de salud están comenzando a ofrecerla, pero su uso debe ser evaluado por un médico caso a caso.


El contexto en América Latina y el Caribe

La región enfrenta varios desafíos simultáneos:

  • La resistencia a la ciprofloxacina en cepas latinoamericanas supera el 60% según datos de la ReLAVRA, lo que significa que ese antibiótico de bajo costo que antes era útil ya no sirve en la práctica
  • Solo el 36% de los países de la región tiene sistemas de vigilancia sistemática de la resistencia antimicrobiana en gonorrea. Esto significa que muchos países están tomando decisiones de tratamiento sin datos locales actualizados
  • El acceso a pruebas diagnósticas de laboratorio (especialmente NAAT) sigue siendo desigual: en grandes ciudades con hospitales de referencia está disponible, pero en zonas periféricas o rurales el diagnóstico clínico sin confirmación de laboratorio sigue siendo la norma
  • La OPS y la OMS tienen como objetivo la eliminación de la gonorrea como problema de salud pública en las Américas para 2030, lo que implica reducción del 90% de nuevos casos. Con el aumento de la resistencia y las brechas diagnósticas actuales, ese objetivo es muy ambicioso

Preguntas frecuentes sobre la gonorrea

¿Si no tengo síntomas, puedo tener gonorrea igual?

Sí, y es muy frecuente. La mayoría de las mujeres infectadas no presentan síntomas. En los hombres también puede ser asintomática, aunque con menor frecuencia que en mujeres. La infección de garganta y recto es casi siempre silenciosa. Por eso el testeo regular es la única forma confiable de saber si se tiene gonorrea.

¿La gonorrea se cura sola?

No. Sin tratamiento antibiótico, la infección no desaparece. Puede mantenerse activa durante semanas o meses, causar complicaciones progresivas y seguir transmitiéndose. No existe recuperación espontánea documentada.

¿Puedo tener gonorrea varias veces?

Sí. Haber tenido gonorrea y haberse curado no genera inmunidad. Se puede reinfectar con el mismo u otro subtipo del gonococo en cualquier relación sexual sin protección posterior. Esto también significa que una prueba negativa en el pasado no garantiza que una persona esté libre de infección en el presente.

¿Si la pareja y yo nos tratamos los dos, podemos evitar el preservativo después?

No necesariamente de forma permanente. Deben esperar al menos 7 días después de completar el tratamiento antes de volver a tener relaciones. Si alguno de los dos tiene relaciones con otras personas, el riesgo de reinfección existe, y el preservativo sigue siendo la principal herramienta de protección.

¿El antibiótico que me recetaron para otra infección puede curar la gonorrea?

Casi con certeza no. La gonorrea requiere antibióticos específicos en dosis y vías de administración particulares. La amoxicilina, por ejemplo, ya no es efectiva contra el gonococo. La automedicación con antibióticos es además uno de los factores que impulsó el desarrollo de resistencias. Siempre hay que acudir a un médico ante la sospecha de gonorrea.

¿Tengo que avisar a mis parejas si me diagnostican gonorrea?

Sí. Es fundamental desde el punto de vista de salud pública y también desde la responsabilidad individual. Las parejas sexuales de los últimos 60-90 días deben saber para hacerse la prueba y, si corresponde, recibir tratamiento. Si la persona no se siente en condiciones de comunicarlo directamente, puede pedir ayuda a su centro de salud, que en muchos casos tiene servicios de notificación anónima.


En resumen

  • La gonorrea se transmite por contacto sexual vaginal, anal u oral sin preservativo, y de madre a hijo durante el parto.
  • En la mayoría de las mujeres —y en muchos hombres— no produce síntomas visibles. La gonorrea de garganta es casi siempre silenciosa.
  • Sin tratamiento puede provocar infertilidad, embarazo ectópico, dolor pélvico crónico y aumentar el riesgo de contraer VIH.
  • La bacteria es la ITS más resistente a los antibióticos. La resistencia a la ciprofloxacina ya es del 95% globalmente. La resistencia a ceftriaxona —el último tratamiento de primera línea— está creciendo rápido.
  • El tratamiento es ceftriaxona inyectable en dosis única. Deben tratarse también todas las parejas sexuales recientes.
  • El preservativo usado de forma correcta y consistente en todas las relaciones es la principal forma de prevención. No existe vacuna específica aún, aunque hay señales prometedoras.
  • El testeo regular es la única forma de detectar la infección cuando no hay síntomas.

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Fuentes consultadas:

 

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