¿Cómo se contagia la sarna? El ácaro que vive en tu piel | Sintomas - Trtamiento

¿Qué es la sarna?

La sarna —también llamada escabiosis— es una infestación de la piel causada por un ácaro microscópico llamado Sarcoptes scabiei variedad hominis. No es una infección bacteriana ni viral: es un parásito artrópodo que se instala en la capa superficial de la piel, excava túneles, deposita huevos y desencadena una reacción alérgica intensa cuya consecuencia más característica es la picazón que empeora de noche.

En cualquier momento dado, más de 130 a 200 millones de personas en el mundo tienen sarna. La OMS la clasificó como enfermedad tropical desatendida, pero eso no debe llamar a engaño: la sarna no respeta nivel socioeconómico, raza, ni higiene personal. Se está detectando en países europeos, en grandes ciudades latinoamericanas y en instituciones de salud de todo el continente.

Argentina: la sarna es la cuarta enfermedad infecciosa de la piel y la primera parasitaria cutánea entre menores de 15 años atendidos en urgencias pediátricas en el Gran Buenos Aires. Brasil: en junio de 2024 el balneario de Camboriú registró un brote con más de 40 casos y suspensión de clases. España: los casos crecieron un 23% entre 2014 y 2019, con un nuevo repunte marcado por la pandemia de COVID-19. Inglaterra: la British Association of Dermatologists alertó sobre un aumento "inusual" en 2024, con tasas que triplicaron las de los cinco años anteriores.

El ácaro: quién es el que produce la picazón

Sarcoptes scabiei es un arácnido de ocho patas —pariente microscópico de las arañas y los ácaros del polvo— que mide entre 0,3 y 0,4 mm. Las hembras son algo más grandes que los machos. Son de color blanco-grisáceo y prácticamente invisibles a simple vista.

Su ciclo de vida completo dura unos 30 días y ocurre íntegramente dentro o sobre la piel humana:

  1. La hembra fecundada penetra en el estrato córneo (capa más superficial de la piel), atraída por el calor y el olor de la piel
  2. Excava un túnel microscópico de 2 a 15 mm de largo, avanzando unos 2 mm por día
  3. Deposita entre 2 y 3 huevos por día a lo largo de ese túnel, durante toda su vida (1 a 2 meses)
  4. Los huevos eclosionan en 3 a 4 días. Las larvas salen a la superficie, mudan a ninfas y luego a adultos
  5. Los adultos se aparean en la superficie de la piel. El macho muere tras la cópula. Las hembras fecundadas vuelven a excavar nuevos túneles

La picazón no la produce directamente el ácaro al excavar: la produce la reacción alérgica del sistema inmune a las proteínas del parásito, sus huevos y sus heces. Por eso la picazón empieza semanas después del contagio —el tiempo que tarda el sistema inmune en sensibilizarse— y persiste semanas después del tratamiento, aunque el ácaro ya esté muerto.

Un dato que sorprende: en la sarna clásica, una persona infestada tiene en promedio entre 10 y 15 ácaros en total en todo el cuerpo. Con ese número tan pequeño, la picazón que generan es desproporcionadamente intensa.

Fuera del cuerpo humano, el ácaro sobrevive muy poco tiempo: entre 2 y 4 días en condiciones normales, menos en ambientes secos o con temperaturas superiores a 50 °C. Las larvas sobreviven hasta 5 días y los huevos hasta 10. El frío por debajo de 20 °C les quita la movilidad y los mata en 12 a 24 horas.


¿Cómo se contagia la sarna?

Contacto piel con piel directo y prolongado: la vía principal

La sarna se contagia fundamentalmente por contacto físico directo, estrecho y prolongado con una persona infestada. Los estudios establecen que se necesitan al menos 5 a 10 minutos de contacto piel con piel para que el ácaro tenga tiempo de transferirse y penetrar en la nueva piel. Un apretón de manos breve, en la mayoría de los casos, no es suficiente.

Las situaciones de mayor riesgo son:

  • Convivencia en el mismo hogar: es el principal contexto de transmisión. Compartir cama, dormir juntos, abrazar de forma prolongada
  • Contacto sexual: la sarna puede transmitirse durante las relaciones sexuales, por lo que en adultos sexualmente activos se considera también una ITS (infección de transmisión sexual). Algunas guías clínicas recomiendan el cribado de otras ITS en personas con sarna adquirida en contexto sexual
  • Cuidado de personas: personal de enfermería, auxiliares de geriatría, cuidadores domiciliarios que tienen contacto físico prolongado con pacientes infestados sin protección adecuada
  • Entornos con hacinamiento: residencias de adultos mayores, prisiones, centros de internación, guardias de hospitales, refugios, comunidades cerradas
  • Niños en guardería o jardín de infantes: el juego con contacto físico prolongado facilita la transmisión entre menores

Fómites: sábanas, ropa y objetos (riesgo bajo en la sarna común)

En la sarna clásica, la transmisión a través de ropa de cama, toallas o ropa de vestir es posible pero poco frecuente: requiere que los objetos hayan sido usados muy recientemente (en las últimas horas) y que contengan ácaros vivos. El ácaro se deseca y muere relativamente rápido fuera del cuerpo.

Donde los fómites sí importan es en la sarna costrosa o noruega (ver más adelante): en esa forma grave, las costras contienen miles o millones de ácaros y se desprenden fácilmente, contaminando sábanas, muebles y ropa con una carga parasitaria enorme. En esos casos, los objetos del entorno se convierten en una fuente de infección real y la desinfección del ambiente es parte del tratamiento.

¿Se puede contagiar desde perros u otros animales?

Los perros, gatos y otros animales tienen sus propias variantes de Sarcoptes scabiei, adaptadas a su especie. Un perro con sarna sí puede transmitir sus ácaros a una persona —y causar picazón e irritación temporal— pero esos ácaros no pueden completar su ciclo de vida en piel humana: mueren en pocos días sin excavar túneles ni reproducirse. La sarna humana clásica que se propaga y se cronifica solo la produce la variante hominis, transmitida de persona a persona.


Período de incubación

Aquí está una de las características más engañosas de la sarna: la primera vez que una persona se infesta, tarda entre 3 y 6 semanas en aparecer la picazón. Durante todo ese tiempo —semanas— la persona está infestada, tiene ácaros en la piel, y puede contagiar a otras personas sin saberlo y sin sentir absolutamente nada.

La razón es inmunológica: la picazón es una respuesta alérgica. El sistema inmune necesita ese tiempo para reconocer las proteínas del ácaro como extrañas y montar una respuesta. En personas que ya tuvieron sarna anteriormente, la respuesta es mucho más rápida: los síntomas pueden aparecer en 1 a 4 días tras el contagio, porque el sistema inmune ya está sensibilizado.


Síntomas: más que una simple picazón

La picazón que se dispara de noche

El síntoma más característico de la sarna es un prurito (picazón) intenso, generalizado, que empeora marcadamente durante la noche. El calor del cuerpo bajo las sábanas activa a los ácaros y potencia la respuesta alérgica. Muchas personas describen que durante el día la picazón es tolerable pero de noche se vuelve insoportable, afectando el sueño.

Los surcos: la firma del ácaro

El hallazgo más específico de la sarna —el que cuando se ve confirma el diagnóstico— son los surcos o túneles acarinos: líneas finas, sinuosas, de 2 a 15 mm de largo, grisáceas, blanquecinas o rosadas, que representan el camino excavado por la hembra dentro de la piel. Vistos con dermatoscopio, muestran un patrón característico llamado "ala delta" o "ala de avión": el cuerpo oscuro del ácaro en un extremo del surco.

Los surcos son más visibles en zonas de piel delgada y cálida:

  • Espacios entre los dedos de las manos (zona más afectada en adultos)
  • Cara anterior de las muñecas y codos
  • Axilas
  • Cintura y región periumbilical (alrededor del ombligo)
  • Nalgas y pliegue glúteo
  • Genitales externos masculinos (pene y escroto): la afectación genital en el hombre es muy característica de sarna
  • Areolas mamarias en mujeres
  • Debajo de anillos, pulseras y relojes

La sarna clásica respeta la cara y el cuero cabelludo en adultos e inmunocompetentes. En bebés y niños pequeños, sin embargo, puede afectar también cabeza, cara, palmas de las manos y plantas de los pies.

Las lesiones secundarias

Además de los surcos, aparecen:

  • Pápulas (granitos) eritematosas pequeñas, de aproximadamente 1 mm, muy numerosas y simétricas
  • Vesículas pequeñas con líquido claro
  • Costras, excoriaciones y lesiones de rascado
  • Con el tiempo: eccema (piel engrosada, enrojecida, descamativa) por el rascado crónico
  • Nódulos persistentes de color marrón-rojizo, especialmente en genitales y axilas: son una reacción de hipersensibilidad que puede persistir semanas o meses después del tratamiento exitoso

Sarna clásica vs. sarna costrosa (noruega): dos mundos distintos

Característica Sarna clásica Sarna costrosa (noruega)
Cantidad de ácaros 10–15 en total Miles a millones
Picazón Intensa, el síntoma dominante Puede estar ausente o ser leve (el sistema inmune no responde)
Aspecto de la piel Surcos, pápulas, excoriaciones Costras gruesas amarillentas, hiperqueratosis difusa, fisuras, descamación severa
Zonas afectadas Manos, muñecas, genitales, cintura Todo el cuerpo, incluyendo cara, cuero cabelludo y uñas
Contagiosidad Moderada (requiere contacto prolongado) Extremadamente alta: los fómites son fuente relevante
¿Quién la tiene? Cualquier persona Personas inmunosuprimidas (VIH/SIDA, tratamiento con corticoides, quimioterapia), adultos mayores con deterioro cognitivo, desnutridos, personas con paraplejia
Tratamiento Permetrina tópica o ivermectina oral Combinación de ambas, con múltiples dosis

La sarna costrosa es poco frecuente pero extraordinariamente contagiosa y muy difícil de diagnosticar porque no produce la picazón clásica. Ha causado brotes masivos en residencias geriátricas y hospitales: una sola persona con sarna costrosa puede infecciosas a decenas de contactos.


Complicaciones

La sarna en sí misma no es mortal en personas sanas, pero las complicaciones sí pueden serlo, especialmente en poblaciones vulnerables:

  • Infección bacteriana secundaria (impetiginización): el rascado continuo rompe la barrera de la piel y permite la entrada de bacterias, principalmente Staphylococcus aureus y estreptococos del grupo A. Las sobreinfecciones son la complicación más frecuente
  • Glomerulonefritis postestreptocócica: la sobreinfección con estreptococos puede desencadenar esta inflamación renal. Es una complicación grave, especialmente descrita en niños en contextos de pobreza y hacinamiento en zonas tropicales de América Latina, África y el Pacífico
  • Septicemia: en personas con sarna costrosa que desarrollan sobreinfección bacteriana masiva, la bacteria puede pasar al torrente sanguíneo. La OMS menciona la septicemia como complicación posible, con riesgo de afectación cardíaca y renal
  • Brotes institucionales: un caso de sarna costrosa no diagnosticado en un hospital o residencia puede desencadenar un brote que afecte a decenas de pacientes y trabajadores de salud
  • Impacto psicológico: el estigma social asociado a la sarna, sumado al prurito crónico que interrumpe el sueño noche tras noche, tiene un impacto real en la calidad de vida y la salud mental

Diagnóstico

El diagnóstico de sarna es fundamentalmente clínico: se basa en la historia (picazón nocturna de más de 2 semanas, casos entre convivientes) y el examen de la piel. No siempre hace falta confirmar con laboratorio para iniciar el tratamiento.

  • Examen clínico: la distribución característica de las lesiones y la presencia de surcos en los espacios interdigitales, muñecas y genitales orienta fuertemente el diagnóstico. Un médico con experiencia puede reconocerla sin más herramientas
  • Dermatoscopia: el dermatoscopio —una lupa iluminada— permite visualizar el surco y el cuerpo del ácaro al final del mismo, mostrando el patrón característico "en ala delta" (el cuerpo marrón del ácaro en un extremo del surco, como la cabina de un avión). Es el método más accesible para confirmar el diagnóstico en atención primaria sin necesidad de laboratorio
  • Raspado de piel con examen microscópico: se raspa el extremo de un surco con un bisturí, se coloca el material en un portaobjetos con aceite mineral y se busca el ácaro, sus huevos o sus heces al microscopio. Es confirmatoria cuando sale positiva, pero tiene alta tasa de falsos negativos: no encontrar el ácaro no descarta la sarna
  • Biopsia: no es rutinaria; se reserva para casos atípicos o inciertos

Una clave práctica: cuando en una familia hay varios miembros con picazón nocturna simultánea, eso es prácticamente diagnóstico de sarna. No hace falta esperar confirmación de laboratorio para tratar a todos.


Tratamiento: no alcanza con tratar a uno solo

La regla más importante del tratamiento de la sarna —y la más frecuentemente ignorada— es que debe tratarse simultáneamente toda la unidad de convivencia, aunque el resto de los miembros no tenga síntomas aún. Si se trata solo a quien pica, la reinfestación desde los demás convivientes es prácticamente segura.

Tratamientos de primera línea

Tratamiento Cómo se usa Notas
Permetrina 5% crema (tópica) Se aplica en capa fina en todo el cuerpo desde el cuello hacia abajo (incluyendo espacios interdigitales, genitales, zona periumbilical y bajo las uñas). Se deja actuar 8 a 14 horas y se lava. Se repite a la semana Primera elección. Segura en embarazo, lactancia y niños mayores de 2 meses. En bebés y niños pequeños incluir cuero cabelludo y cara
Ivermectina oral 200 µg/kg de peso en dosis única. Se repite a los 14 días (para eliminar los ácaros que eclosionan de huevos supervivientes a la primera dosis) Tan efectiva como la permetrina. De elección para brotes en instituciones por su comodidad. Nueva evidencia sugiere seguridad en niños ≥15 kg
Benzoato de bencilo 25% (tópico) Se aplica en todo el cuerpo, se repite a las 24 horas y se lava a los 3 días de la última aplicación Alternativa efectiva. Segunda elección en muchos países. Puede irritar la piel

Sarna costrosa: tratamiento combinado

Requiere la combinación de permetrina tópica aplicada diariamente durante 7 días y luego semanalmente, más ivermectina oral en los días 1, 2, 8, 9 y 15. Es el esquema más exigente, con múltiples dosis, y requiere seguimiento especializado.

La picazón que persiste tras el tratamiento: no significa fracaso

Uno de los errores más frecuentes es pensar que si la picazón continúa después del tratamiento, este no funcionó. La picazón es una reacción alérgica y puede persistir 2 a 4 semanas después de que los ácaros estén muertos. Los antihistamínicos orales (como la cetirizina o la hidroxizina) y los corticoides tópicos de baja potencia ayudan a controlarla durante ese período. Si la picazón persiste más de 4 semanas, ahí sí conviene reevaluar: puede tratarse de reinfestación o de error en la aplicación del tratamiento.

Las medidas sobre la ropa y la cama

El día que se aplica el tratamiento, hay que lavar simultáneamente la ropa de uso personal y de cama con agua caliente (≥60 °C) y secar con calor. Lo que no pueda lavarse (colchones, almohadas grandes, muebles tapizados) puede aislarse en bolsas de plástico cerradas durante 3 a 7 días: sin huésped, los ácaros mueren. También se puede exponer al congelador a -10 °C por al menos 5 horas. No es necesario ni efectivo fumigar la habitación: los ácaros no están en el aire ni en las paredes.


Prevención: el reto de los contactos

  • Tratar a todos los convivientes al mismo tiempo, el mismo día, aunque no tengan síntomas. Es la medida más importante
  • Tratar también a las parejas sexuales de las últimas 8 semanas antes del inicio de síntomas
  • Evitar el contacto piel con piel con la persona infestada hasta completar el tratamiento
  • En instituciones (residencias, hospitales): ante un caso confirmado, activar protocolos de detección de todos los contactos y tratamiento masivo si corresponde. La ivermectina oral es la opción de elección en estos contextos por su facilidad de administración
  • El personal de salud que atiende pacientes con sarna debe usar guantes y, ante sospecha de sarna costrosa, protección más completa
  • No existe vacuna contra la sarna

Preguntas frecuentes sobre la sarna

¿La sarna es cosa de personas sucias o con mala higiene?

No. Este es el mito más dañino y más extendido sobre la sarna. El ácaro no distingue entre pieles limpias y sucias: solo necesita calor y contacto prolongado. Personas con hábitos de higiene impecables pueden —y se— infestan. El factor de riesgo real no es la higiene sino el hacinamiento y el contacto físico estrecho. La sarna puede aparecer en cualquier casa, cualquier escuela y cualquier hospital.

¿Puedo contagiar sarna antes de tener picazón?

Sí, y es lo que la hace tan difícil de controlar. Durante las 3 a 6 semanas de incubación, la persona tiene ácaros en la piel y puede transmitirlos sin sentir nada. Por eso es tan frecuente que aparezcan varios casos simultáneos en una misma familia: todos se infestaron antes de que nadie empezara a rascarse.

¿Por qué pica más de noche?

Hay dos mecanismos combinados. El calor del cuerpo bajo las sábanas activa a los ácaros y aumenta su actividad. Además, el sistema nervioso tiene un umbral de percepción del prurito que baja durante la noche, cuando hay menos estímulos externos que distraigan la atención. El resultado es una picazón que durante el día se siente intensa pero que de noche se vuelve difícil de ignorar.

¿La sarna se puede confundir con otra cosa?

Sí, frecuentemente. La sarna puede parecerse a la dermatitis atópica (eczema), a la urticaria, a la psoriasis o a reacciones alérgicas de contacto. El error diagnóstico es común, especialmente cuando no hay surcos visibles o cuando la presentación es atípica. Una clave: si una "dermatitis" o "alergia" afecta simultáneamente a varios miembros de la familia y pica especialmente de noche, siempre hay que descartar sarna antes de asumir que es otra cosa.

¿Puedo tener sarna otra vez después de curarme?

Sí. Curar la sarna no genera inmunidad. Se puede reinfectar si hay un nuevo contacto con una persona infestada. Por eso cuando aparece un caso en una familia o institución, el enfoque debe ser colectivo, no individual.

¿Es verdad que la permetrina ya no funciona bien?

En algunos contextos, principalmente en comunidades del Pacífico y zonas de alta endemia, se han reportado casos de sarna que no responden bien a la permetrina, lo que sugiere posible resistencia. Sin embargo, en la mayoría de los países de Iberoamérica la permetrina 5% sigue siendo efectiva cuando se aplica de forma correcta. Muchos "fracasos" del tratamiento no son resistencia sino errores de aplicación (no aplicar en toda la superficie, no repetir la dosis a la semana, no tratar simultáneamente a todos los convivientes). La ivermectina oral es una excelente alternativa con igual eficacia documentada.


En resumen

  • La sarna es una infestación parasitaria por el ácaro Sarcoptes scabiei. Afecta a más de 130 millones de personas en el mundo y está en aumento en varios países de América Latina y Europa.
  • Se contagia principalmente por contacto piel con piel directo y prolongado: convivencia, contacto sexual, cuidado de personas. Los fómites solo son relevantes en la sarna costrosa.
  • El período de incubación es de 3 a 6 semanas en personas sin exposición previa. Durante ese tiempo hay contagio sin síntomas.
  • El síntoma central es la picazón intensa que empeora de noche. Los surcos en los espacios interdigitales y genitales son el hallazgo más específico.
  • La sarna costrosa (noruega) es una forma grave en inmunosuprimidos, con millones de ácaros y contagiosidad extrema.
  • El tratamiento con permetrina 5% tópica o ivermectina oral es efectivo, pero debe hacerse de forma simultánea en todos los convivientes y las parejas sexuales recientes, aunque no tengan síntomas.
  • La picazón puede persistir 2 a 4 semanas después del tratamiento exitoso: es normal y no significa fracaso terapéutico.
  • La sarna no tiene nada que ver con la higiene personal. Es una infestación que puede ocurrir en cualquier persona con cualquier nivel socioeconómico.

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Fuentes consultadas:

 

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